EL HUMORISTA ASIER SANZ ABOGA POR EXTENDER EL ESPÍRITU POSITIVO QUE INVADE LAS FIESTAS AL RESTO DEL AÑO

SI una cabeza está bien amueblada perder algún que otro tornillo durante las fiestas es más que saludable. Para ello, pensar que la vida puede ser de otra forma, lejos del hermetismo que parece regir la cotidianidad, es imprescindible. Así lo considera el humorista gráfico Asier Sanz (Bilbao, 1969), quien aboga por extender el espíritu positivo de Aste Nagusia más allá de la semana que le corresponde por calendario. Igual que en sus tiras, llenas de ingenio, el dibujante da un meneo a la realidad creando, tal y como dice, “una lupa sobre la realidad”.

Sanz tiene claro cuál es su objetivo: “Me gusta hacer reír con mis tiras, con las cosas que imagino”. En dicho propósito se ha encomendado ilustrar dos universos, dentro de los muchos existentes, que hay en Aste Nagusia: el de la gastronomía y el de la fantasía alegórica. “Siempre me ha hecho gracia el movimiento de darle al bacalao al pil-pil”, afirma sobre su primera tira el humorista, quien en alguna ocasión ha participado junto a Aitor Elizegi como miembro del jurado en algún concurso gastronómico. En el resto de las viñetas, mientras tanto, muestra el cosmos mágico, más fácil de vislumbrar por los pequeños que ven por primera vez el aura que cubre la ciudad durante las fiestas.

“La vida tendría que ser una Aste Nagusia permanente. ¿Por qué no tenemos esa empatía o esas ganas de pasártelo bien a diario?”, se pregunta el dibujante. “Tener una Aste Nagusia dentro de ti es terapéutico, deberíamos mantener esa efervescencia”, añade Sanz, quien se define como “muy mirón” al ser capaz de descubrir la ciudad como si la cada vez que la observase fuese por primera vez.

Como buen bilbaino ha participado siempre activamente en las fiestas de la villa, incluso como dibujante decorando algunas txosnas durante varios años. “Cada txosna es como un parque temático dentro del microcosmos de El Arenal, hay como un sentimiento de tribu en las comparsas”, asegura. En cuanto a su incursión en las entrañas de la fiesta dice con cierta picardía: “Durante el día me gusta más ser un turista; cercana la noche, un extraño; y ya de madrugada, un sospechoso”. Sin embargo, recientemente ha sido padre, lo que favorece que la cita de este año la esté viviendo desde otro prisma, a través de los ojos de su hija: “Veo la realidad como la ven los niños, que son seres celebrantes permanentemente”.

El humorista afirma ser “un afortunado” por poder dedicarse al “hobbyde cuando era niño”. Con 18 años empezó a publicar sus primeros dibujos y desde entonces no ha cesado, colaborando con numerosos medios como el periódico Bilbao, TVE, EITB, Diario 16, Diario Metro,El Jueves… En DEIA, precisamente, lleva más de 25 años realizando las tiras deportivas del Athletic. “Fue muy emocionante dibujar la tira de la victoria de los rojiblancos en la Supercopa tras terminar el partido, tener que coger la plumilla fue muy lindo”, confiesa sobre esta tira publicada hace escasos días, una de las más especiales que ha dibujado, sin duda.

Entrevista de Ane Araluzea para Deia, 30 de agosto de 2015

http://www.deia.com/2015/08/30/especiales/aste-nagusia/un-meneo-que-contagia-la-alegria-festiva

Los humoristas gráficos Asier&Javier reciben el premio “Plumillas del Barnaval 2015”

barnaval

LAS aves de medio mundo, en especial cisnes, gansos, cuervos, águilas, búhos o lechuzas, halcones y pavos dan gracias a la inteligencia del hombre y su capacidad de progreso. No por nada, suyas eran las plumas con las que la humanidad letrada escribió durante casi 1.300 años, desde el siglo VI hasta el siglo XIX. Las más apreciadas fueron las de cisne, elegantes y fluidas, y las más comunes, las de ganso. Más tarde nacerían las estilográficas y tiempo después, los casi inmortales bolígrafos. No quedan ya testigos de aquellos escribanos con pluma de ave por mucho que veinte plumas de ganso, perfectamente cruzadas, se coloquen todavía en las cuatro mesas del consejo de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Los letrados se las llevan como souvenires.

Hoy aparecen en escena algo más cerca, en el Café La Granja, donde ayer la directora del periódico Bilbao, Elena Puccini, y los humoristas gráficos Asier & Javier (Asier Sanz y Javier Gamboa a la hora de renovar los pasaportes…) recibieron las plumillas del Barnaval 2015 de la mano de Arturo Trueba y Gontzal Azkoitia, dos barnavaleros de primera generación. Elena habló de la gente que le acompaña en esa maravilla mensual que es el periódico Bilbao y recordó a Iñaki Azkunamientras Asier y Javier bromeaban. ¿Un ejemplo? Asier, sin ir más lejos, aparentó modestia al asegurar que no tenía claro si merecía el premio…, “¡pero tampoco merecía la bronquitis que tuve la semana pasada!”. Saben qué contar y cómo hacerlo.

PROCESIÓN A la entrega de las distinciones no faltó una procesión de amigos. En ella desfilaron Itziar Urtasun, Esther Isabel, Manu Iturregi, La Otxoa, Enrique Thate, Ramón Muro, Jorge Aio, Olga Zulueta, el mago Valentín Moro, Amaia Aseguinolaza, como anfitriona; Álvaro Díaz de Lezana, Julia Diéguez, Julio Alegría, K-Toño, recién llegado del homenaje tributado por La Gota de Leche-Bilbao, que nació para apoyar el desarrollo de la infancia; Alberto Ruiz de Azua, Beatriz Marcos, Bernar Zarraga, Iñigo Urrutia, Josune Doiz, Josu Bitorika, Izaskun Egia, Naiara Baza, Oier Ibarra, Víctor y Cristina Goikoetxea, José Mari Amantes, Miguel Cristóbal y una legión de incondicionales. (Crónica de Jon Mujika en Deia).

Plumillas de Barnaval, Bilbao 2015